Este proyecto se plantea como una reforma integral de oficinas, incluyendo el rediseño completo de la fachada, entendiendo la intervención como un proceso compartido entre arquitectura, uso e identidad. La propuesta organiza el espacio desde una lógica clara y funcional, donde cada decisión responde tanto a la experiencia de trabajo como a la percepción del conjunto.
El proyecto se estructura a partir del techo como elemento ordenador. Mediante falsos techos retroiluminados y tapizados, se construye un sistema continuo que define los ámbitos de trabajo, mejora el confort acústico y reduce la reverberación, integrando iluminación y absorción sonora en una misma solución arquitectónica.
La recepción se diseña como una pieza construida específica, desarrollada íntegramente en el estudio, que actúa como elemento de referencia y articulación del espacio. La materialidad, basada en ritmos y planos continuos, refuerza la identidad corporativa sin perder sobriedad ni equilibrio.
La intervención se completa con el tratamiento de la fachada mediante yeso alabastrino y el diseño específico de las luminarias exteriores, entendiendo el límite entre interior y exterior como parte activa del proyecto. El resultado es un espacio de trabajo coherente, reconocible y pensado para permanecer.






