Proyecto de reforma integral de unas oficinas situadas en el centro del skyline de negocios de una importante ciudad. La intervención replantea por completo la distribución original del espacio, adaptándolo a nuevas dinámicas de uso y a una forma de trabajo más contemporánea.
Desde el inicio, el proyecto presta especial atención al control acústico y a la reducción de la reverberación, incorporando materiales específicos que mejoran el confort sonoro y la calidad ambiental. La acústica se integra desde el propio diseño, formando parte del espacio y de su funcionamiento cotidiano.
El proyecto ha sido diseñado íntegramente en el estudio, desde la recepción hasta el mobiliario, las luminarias y los elementos constructivos. La recepción se concibe como una pieza central, acompañada por lámparas diseñadas específicamente para el espacio y por paramentos con iluminación integrada. En estas paredes, el fondo se pinta en rojo y se trabaja mediante troquelados con la “E” del logotipo, permitiendo que la luz emerja desde el interior y refuerce la identidad del conjunto.
La intervención trabaja con los colores corporativos —rojo y gris— de manera equilibrada y contenida, reforzando la identidad sin perder sobriedad ni claridad espacial. La nueva distribución organiza las áreas de trabajo de forma clara y eficiente, potenciando la relación entre los distintos espacios.
Las grandes superficies acristaladas se acompañan de cortinas textiles que permiten regular la entrada de luz natural y aportan una mayor sensación de calidez al conjunto.
El resultado es un espacio de trabajo equilibrado y confortable, donde distribución, materialidad, identidad y control acústico se combinan para generar un entorno funcional, representativo y pensado para el uso diario.









